Esta iniciativa rinde tributo a la figura intelectual de Miguel de Unamuno, destacando su legado literario y su profunda conexión con la capital española. El jardín se localiza específicamente entre las calles Miguel de Unamuno, San Clodoaldo y José Barbastre, en el barrio de Ventas.
La creación de este espacio ha sido posible gracias a una inversión de 1,1 millones de euros por parte del Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad. La decisión de nombrar el jardín en honor a Unamuno fue aprobada previamente por el Pleno de la junta municipal del distrito el pasado mes de marzo.
“"Con esta decisión, la ciudad rinde homenaje a una de las figuras intelectuales más representativas de la Generación del 98."
El área, que anteriormente era un descampado en desuso, ha sido completamente transformado. La intervención municipal incluyó la plantación de 50 nuevos árboles y más de 6.400 arbustos, además de la creación de senderos peatonales accesibles, zonas de descanso y la instalación de mobiliario urbano moderno.
La relación de Unamuno con Madrid fue significativa desde su juventud, cuando llegó a los 16 años para estudiar Filosofía y Letras. Años más tarde, entre 1933 y 1934, presidió el Ateneo de Madrid, institución que describió como una “antesala del Parlamento”, subrayando su papel en la formación de la vida pública. Su ensayo Madrid, publicado póstumamente en 1950, también refleja su visión sobre la vitalidad y el anonimato de la gran ciudad.




