El despliegue, que comenzará a las 21:00 horas, incluirá diversas unidades especializadas de la Policía Nacional, como la Unidad de Intervención Policial, Caballería, Información, Subsuelo, la Brigada Móvil y el grupo Cóndor-Drones. A estos se sumarán miembros de la Guardia Civil, Policía Municipal, Bomberos, Agentes de Movilidad, personal sanitario de Samur-Protección Civil y voluntarios de Cruz Roja.
Además, el Atlético de Madrid aportará auxiliares de seguridad y se reforzará la vigilancia en el Metro, con un incremento de efectivos en el transporte público, según ha comunicado la Delegación del Gobierno. El partido ha sido clasificado como de Alto Riesgo por la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte, lo que exige a ambos clubes la implementación de medidas extraordinarias en la venta de entradas, la separación de aficiones y los controles de acceso al estadio.
Las fuerzas de seguridad intensificarán la vigilancia preventiva, prestando especial atención al seguimiento de las hinchadas de ambos equipos, en coordinación con todos los organismos involucrados en el desarrollo del evento y la protección de los asistentes. Se prevé la llegada de aproximadamente 3.500 seguidores del FC Barcelona, muchos de los cuales ya han sido vistos en el centro de la capital, especialmente en la Plaza Mayor, un punto de encuentro habitual para las aficiones rivales que visitan Madrid.
El estadio, con una capacidad para 69.000 personas, se espera que esté completamente lleno. Para agilizar los controles de acceso, se recomienda a los aficionados llegar con suficiente antelación al inicio del partido.




