Esta iniciativa, anunciada por la FRAVM a través de un comunicado, forma parte de sus reclamaciones para la próxima reforma de la Ley del Suelo. Las asociaciones vecinales argumentan que el incremento de tiendas que venden alcohol durante toda la noche, a menudo camufladas como comercios de conveniencia, está generando problemas significativos en la convivencia ciudadana.
“"Su actividad está generando serios problemas de convivencia vecinal, ruido, suciedad, botellones e inseguridad ciudadana."
La FRAVM señala que estos establecimientos aprovechan un vacío legal que les permite eludir las restricciones de la Ley Antibotellón, a diferencia de otros negocios de distribución alimentaria. Esta situación, según la federación, crea una competencia desleal con el sector de la hostelería y el ocio nocturno, que sí está sujeto a una regulación más estricta en cuanto a horarios, seguridad e insonorización.
La propuesta concreta de la FRAVM es introducir una disposición en la Ley del Suelo que impida la venta, suministro o distribución minorista de bebidas alcohólicas en cualquier tipo de establecimiento sin autorización de consumo, así como la venta ambulante o a distancia, durante el horario nocturno, definido entre las 22:00 y las 8:00 horas del día siguiente.
Además de la regulación del alcohol, la FRAVM ha solicitado cambios en otras secciones del Anteproyecto de Ley de Impulso y Desarrollo Equilibrado de la Región (LIDER), la nueva ley del suelo de la Comunidad de Madrid. Entre estas peticiones destaca la prohibición explícita de actividades que involucren llama viva, fuego abierto o dispositivos pirotécnicos en zonas cerradas accesibles al público en establecimientos, salvo en cocinas o instalaciones autorizadas que cumplan con la normativa de prevención de incendios.
Esta última demanda surge a raíz de trágicos incidentes, como el incendio en un restaurante de la glorieta de Manuel Becerra que causó la muerte de tres personas, originado por el uso de bengalas o flameados cerca de los comensales. La FRAVM también aboga por un mayor control y coordinación interadministrativa en la planificación de eventos, proponiendo la creación de una Comisión Autonómica de Coordinación de Espectáculos Extraordinarios.




