Esta iniciativa, con una inversión cercana a los 20.000 euros, abarca el tramo desde el número 225 hasta la entrada de la finca Los Rosales. El objetivo principal es evaluar la viabilidad de un modelo de alumbrado público más eficiente y respetuoso con el medio ambiente, que no dependa de la conexión a la red eléctrica convencional.
El proyecto busca no solo optimizar la iluminación en esta sección de la carretera, sino también probar una solución que podría extenderse a otras áreas del municipio, incluyendo la conexión con Parquelagos, o a zonas con dificultades de acceso a la red eléctrica. Las nuevas luminarias, de 40 vatios de potencia, funcionan de manera completamente autónoma gracias a la energía solar, garantizando su operatividad durante las 365 noches del año, independientemente de las condiciones meteorológicas.
Una de las ventajas más destacadas de este sistema es la eliminación de costosas obras de infraestructura, como zanjas y canalizaciones, al no requerir conexión a la red. Desde el Ayuntamiento, se subraya el compromiso ambiental de esta tecnología, que contribuye a la reducción de emisiones de CO₂ y minimiza la contaminación lumínica al evitar la dispersión de luz hacia el cielo.
El Ayuntamiento reafirma su compromiso con la innovación, la eficiencia energética y el respeto por el medio ambiente. Se trata de un paso significativo hacia un municipio más sostenible que mejora la calidad de vida de sus habitantes mientras protege el entorno.




