La formación política argumenta que el proyecto propuesto por el Partido Popular, liderado por José María Moreno, es un "parche" que no abordará los problemas estructurales de la vía. En su lugar, exigen la recuperación del proyecto original de 2022, que ofrecía una solución integral y duradera.
Poner la mitad del asfalto necesario es tirar el dinero de los vecinos. Es una solución estética para que la carretera brille antes de las elecciones, pero que se romperá al poco tiempo porque no tiene el grosor legal ni técnico requerido.
Según el anexo técnico presentado por Vecinos por Moralzarzal, el plan actual contempla una capa de asfalto de solo 5 centímetros. Esta medida contrasta con la normativa estatal (Orden FOM/3459/2003), que exige un espesor de entre 10 y 12 centímetros para vías con tráfico pesado (categoría T2), como es el caso de la M-615, para asegurar su durabilidad.
La denuncia del grupo municipal se refuerza con un informe del Arquitecto Municipal de julio de 2023. Dicho documento advertía que cualquier intervención que no incluyera la reparación del saneamiento y el drenaje provocaría nuevamente "grietas y blandones generalizados" debido a la humedad del subsuelo. El proyecto actual ignora estas advertencias, limitándose a un fresado superficial, a diferencia del plan de 2022, valorado en 1,1 millones de euros, que sí preveía una solución definitiva a las inundaciones y hundimientos recurrentes.
Además de las deficiencias en el firme, la moción subraya otras carencias significativas en la propuesta del PP. El proyecto no incluye carriles bici ni mejoras de accesibilidad, a pesar de ser una ruta crucial para el acceso al colegio Leonardo da Vinci y al Polígono de Capellanía. También se cuestiona la iluminación, con farolas solares de 5 metros frente a las de 9 metros de los tramos adyacentes, lo que genera dudas sobre la seguridad vial nocturna. Finalmente, se critica la falta de consideración del impacto ecológico, ya que la vía atraviesa un corredor biológico protegido entre Matarrubia y la Dehesa Vieja, sin proponer soluciones de iluminación que protejan la biodiversidad local.




