El CRAS de la Comunidad de Madrid, un refugio para la fauna silvestre y exótica

El Centro de Recuperación de Animales Silvestres en Tres Cantos ha atendido a 50.000 animales desde 2010 y ha sido galardonado con la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo.

Imagen genérica de una tortuga de espolones africana en un entorno tranquilo.
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Imagen genérica de una tortuga de espolones africana en un entorno tranquilo.

El Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) de la Comunidad de Madrid, ubicado en Tres Cantos, ha atendido a cerca de 50.000 animales desde su apertura en 2010, ofreciendo un hogar a especies autóctonas y exóticas, y ha sido reconocido con la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo.

La historia de Rodrigo, una tortuga de espolones africana, es un ejemplo de las muchas vidas que han encontrado un santuario en el CRAS. Tras ser un legado familiar traído a España en tiempos de guerra, la tortuga llegó al centro después de que su última cuidadora no pudiera seguir atendiéndola. En el CRAS, Rodrigo disfruta ahora de una rutina tranquila y segura, lejos de su origen pero en un entorno protegido.
Desde su inauguración en 2010, el CRAS ha sido un pilar fundamental en la recuperación y liberación de fauna silvestre, así como en la acogida de especies que no pueden regresar a su hábitat natural. Su dedicación ha sido reconocida este año por la Comunidad de Madrid con una de las Grandes Cruces de la Orden del Dos de Mayo, un galardón que destaca su importante labor.

"En el centro entran dos tipos de animales: los autóctonos, que fundamentalmente son aves (aunque también atendemos mamíferos y anfibios); y la fauna exótica, aquellos que en gran medida la gente tiene en casa. Las primeras suelen ser especies protegidas que llegan al CRAS porque se han dado un golpe, se han caído de un nido o tienen algún problema y nosotros intentamos recuperarlos. Somos como un hospital que trata de curarlos para luego soltarlos de nuevo en la naturaleza."

el director del centro
La gestión de la fauna exótica representa un desafío particular para el equipo del centro. Muchos de estos animales son abandonados o se escapan, llegando al CRAS sin posibilidad de ser liberados en la naturaleza. Para ellos, el centro busca salidas dignas, incluyendo un programa de adopción para aquellos con la documentación adecuada. Sin embargo, la presencia de especies peligrosas, invasoras o con enfermedades contagiosas complica esta tarea.
Además de las especies exóticas, el CRAS atiende a animales silvestres autóctonos heridos o enfermos encontrados en la Comunidad de Madrid, desde corzos y zorros hasta lobos. Su trabajo es crucial para la biodiversidad, recuperando a estos animales para su posterior liberación. También colaboran con zonas aeroportuarias como Madrid-Barajas, rescatando pollos de aves protegidas en riesgo de colisión con aviones y criándolos con la ayuda de "madres ficticias", dos águilas reales que han facilitado la supervivencia de numerosas crías.
El centro también gestiona un programa de apadrinamiento de aves, permitiendo a los ciudadanos seguir la rehabilitación de un polluelo hasta su reintroducción. Asimismo, recogen animales exóticos liberados en el medio natural que amenazan a las especies autóctonas, como serpientes, hurones o mapaches. La educación sobre la tenencia responsable de animales exóticos es fundamental, enfatizando la importancia de la documentación y el conocimiento de su procedencia y salud.
El equipo del CRAS también ofrece recomendaciones a quienes encuentran animales silvestres heridos o enfermos, aconsejando cubrirlos, no alimentarlos y trasladarlos en una caja de cartón. Su labor va más allá de la atención directa a los animales, ya que también gestionan alrededor de 900 muestras sanitarias anualmente en colaboración con la Consejería de Sanidad y la Dirección General de Agricultura, detectando riesgos sanitarios emergentes y protegiendo la salud pública.