El PSOE de Leganés acusa al Gobierno local de boicotear la huelga de escuelas infantiles
Los socialistas denuncian que la falta de servicios mínimos es una decisión política para impedir el derecho a la huelga del personal docente.
Por Patricia Gómez Navarro
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Imagen genérica de un micrófono en un podio, simbolizando un debate político o una declaración.
El PSOE de Leganés ha denunciado la gestión del Gobierno municipal frente a la huelga indefinida de las escuelas infantiles de gestión directa, acusando a la administración local de boicotear el derecho a la huelga del personal docente.
Según los socialistas, la negativa del Ayuntamiento a establecer servicios mínimos no es un error administrativo, sino una estrategia política intencionada para obstaculizar el legítimo derecho a la huelga de las maestras.
La Concejalía de Recursos Humanos ha argumentado que la huelga es “ilegal” por no haber sido comunicada directamente al Consistorio. Sin embargo, el PSOE se alinea con las denuncias sindicales, señalando que se trata de una convocatoria autonómica aplicable a todos los municipios de la Comunidad de Madrid, por lo que no requiere comunicación individualizada.
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"Estamos ante un ataque sin precedentes a la educación pública y a los derechos de los y las trabajadores/as en nuestro municipio. El alcalde del PP ha decidido esconderse detrás de tecnicismos jurídicos falsos para ocultar su incapacidad de gestionar un servicio esencial. No puede decir que en Leganés se cumple todo cuando las propias ratios, fundamentales para la seguridad y el aprendizaje de nuestros niños y niñas, se están ignorando."
El PSOE de Leganés subraya que la situación de las escuelas infantiles en la ciudad es “crítica”, indicando que, a pesar de las justificaciones del Gobierno municipal, no se están cumpliendo las ratios de alumnos por aula, una de las demandas clave del personal docente para asegurar una educación de calidad para niños de 0 a 3 años.
Los socialistas acusan al alcalde de emplear una “clara estrategia para amedrentar” a las trabajadoras, “generando incertidumbre y desorganización en los centros al no haber trasladado siquiera las instrucciones de la Comunidad de Madrid a los equipos directivos”.
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"Es una vergüenza que, mientras otros ayuntamientos facilitan el diálogo y los servicios mínimos, aquí el alcalde se dedique a perseguir y asustar a las profesoras. Le exijo que dé la cara, que deje de boicotear un derecho constitucional y que se ponga a trabajar de una vez por las familias de Leganés. Su gestión es el verdadero ‘caos’ que está hundiendo nuestras escuelas infantiles."