Esta iniciativa tiene como objetivo principal disminuir los gastos asociados al tratamiento de residuos, lo que se traducirá en una factura más económica para los residentes. Para lograrlo, los ayuntamientos han decidido implementar sistemas de compostaje en sus propias localidades, gestionando así los residuos orgánicos de manera local.
La estrategia no solo busca un ahorro económico, sino también promover prácticas más sostenibles. Al procesar los residuos en el lugar, se reduce la necesidad de transporte y se reutiliza la materia orgánica, transformándola en un recurso valioso para el entorno rural, lo que contribuye a un modelo de economía circular.
Para el desarrollo y la implementación de este proyecto, se ha contratado a una técnica especializada en gestión de residuos urbanos. Además, se cuenta con la colaboración del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA), que está capacitando al personal de los ayuntamientos implicados en técnicas de compostaje eficientes.
El personal de los ayuntamientos de Lozoya, Pinilla del Valle y Alameda del Valle ya ha participado en las jornadas formativas organizadas por el IMIDRA, preparándose para gestionar los residuos orgánicos y avanzar hacia un futuro más sostenible en la región.




