Según la plataforma, a pesar de las elevadas reservas de agua en los embalses, los caudales circulantes han experimentado una drástica reducción en la última semana. Esta situación agrava los desafíos existentes para la fauna fluvial, como los numerosos azudes abandonados que ya obstaculizan el paso de los peces en los ríos de la Comunidad de Madrid.
En esta época del año, el barbo común inicia su remonte por los ríos para alcanzar las zonas de desove. Los ecologistas critican que el Canal de Isabel II no esté aplicando las crecidas estacionales desde los embalses, una medida contemplada en el Plan Hidrológico de la Cuenca del Tajo, fundamental para la regeneración de los cauces y la facilitación de la freza de las especies piscícolas.
“"Es evidente que el Canal de Isabel II, que gestiona los embalses de cabecera de estos ríos, no está liberando los caudales necesarios a pesar de la histórica reserva de agua almacenada que supera el 88% de su capacidad, un nivel muy superior al promedio histórico del 77% para estas fechas."
El Plan Hidrológico exige a los gestores de los embalses de cabecera que reproduzcan las crecidas estacionales de primavera. Estas crecidas, que naturalmente ocurren por el deshielo, son vitales para regenerar los cauces, limpiar los lechos, ensanchar el territorio fluvial y permitir el ascenso de ciprínidos como el barbo común. La plataforma recuerda que otras especies nativas, como las bogas de río y los cachos, ya han desaparecido, siendo reemplazadas por especies exóticas invasoras más adaptadas a las corrientes lentas.
Por ello, la Plataforma Ecologista Madrileña insta al Canal de Isabel II a cumplir con la legislación hidrológica y a liberar los caudales suficientes. Subrayan la urgencia de esta acción para facilitar la freza actual y la necesidad de que se repita anualmente, tal como lo establece el Plan Hidrológico, para asegurar la supervivencia de la fauna fluvial.




