La situación actual del Rayo Majadahonda ha generado un profundo descontento entre sus seguidores. El equipo, considerado un pilar de la comunidad majariega, ha mostrado un rendimiento deficiente en sus últimos encuentros como local, sumando solo tres de los quince puntos posibles.
Esta mala racha ha llevado al club a dilapidar una ventaja de siete puntos sobre el Sanse, que ahora les supera por tres. Los partidos disputados en el Cerro del Espino contra equipos como Las Palmas Atlético, Moscardó, Getafe B, Socuéllamos y RSD Alcalá han dejado un sabor amargo en la afición.
“"¿Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?"
La preocupación se extiende a la gestión del club, con interrogantes sobre la ampliación de capital y la falta de una cubierta en el estadio, una deficiencia que se hizo evidente tras el ascenso a Segunda División. A pesar de la reciente incorporación de jóvenes aficionados, el arraigo del club entre los residentes más antiguos de Majadahonda sigue siendo un desafío.
El próximo encuentro contra el Quintanar del Rey, un equipo de una localidad de Cuenca con una población significativamente menor, se presenta como una oportunidad crucial para revertir la situación. Los aficionados esperan una reacción por parte de los jugadores y el cuerpo técnico para recuperar la ilusión y el buen ambiente en el Cerro del Espino.




