Luz verde inicial para el desarrollo de 7.100 viviendas en Malmea-San Roque-Tres Olivos

El Ayuntamiento de Madrid aprueba los estatutos para la Junta de Compensación, impulsando la construcción de miles de viviendas en Madrid Nuevo Norte.

Imagen de un desarrollo urbanístico con grúas y nuevas infraestructuras.
IA

Imagen de un desarrollo urbanístico con grúas y nuevas infraestructuras.

El Ayuntamiento de Madrid ha dado un paso crucial al aprobar inicialmente los estatutos y bases para la Junta de Compensación del ámbito Malmea-San Roque-Tres Olivos, un sector clave en el proyecto Madrid Nuevo Norte que prevé 7.100 viviendas.

Esta decisión administrativa, tomada el jueves 16 de abril de 2026, acerca la materialización de una de las mayores operaciones urbanísticas de Europa. Del total de viviendas proyectadas en Malmea-San Roque-Tres Olivos, un 20% contará con algún tipo de protección pública, contribuyendo a la oferta de vivienda asequible en la capital.

"Este ámbito será el que mayor número de viviendas aporte dentro del conjunto de la operación urbanística, que prevé un total de 10.500 inmuebles, con 2.100 protegidos."

Inma Sanz · Vicealcaldesa
El proyecto Madrid Nuevo Norte, aprobado definitivamente en 2020, se estructura en cuatro sectores principales: Malmea-San Roque-Tres Olivos, Las Tablas, el Centro de Negocios y la estación de Chamartín. La iniciativa no solo contempla la construcción de viviendas, sino también una extensa red de equipamientos públicos, incluyendo centros sanitarios, educativos, deportivos y sociales, para atender las necesidades de los futuros residentes.
En cuanto a la movilidad, se planifican dos nodos de transporte estratégicos, ubicados al norte y al sur del desarrollo. Estos nodos integrarán nuevas estaciones de Metro y Cercanías, además de paradas para un sistema de autobús de alta capacidad con plataforma reservada, priorizando el transporte público para hasta el 80% de los desplazamientos.
El diseño urbano destinará más de 500.000 metros cuadrados a redes públicas locales, con más de 160.000 metros cuadrados para zonas verdes y espacios libres. Un gran eje verde lineal conectará el norte y el sur del área, enlazando el entorno natural de El Pardo con el Paseo de la Castellana y mejorando la movilidad ciclista con conexiones al Anillo Verde Ciclista.
Asimismo, se mejorará la conectividad entre barrios mediante nuevas infraestructuras como puentes y un túnel, facilitando los desplazamientos entre Fuencarral y Las Tablas, y nuevas conexiones sobre la M-30 hacia Chamartín. Estas actuaciones buscan eliminar la histórica barrera urbana que ha dividido estas zonas durante décadas. El plan también prevé la preservación de elementos patrimoniales como el edificio Profidén y varias ermitas.