Esta producción, una de las más recientes creaciones del director italiano Romeo Castellucci, se inspira libremente en la tragedia clásica de Jean Racine. La obra se presenta como un monólogo de gran intensidad, transformando el texto original en una experiencia teatral contemporánea que enfatiza la palabra, la voz y la presencia de una única intérprete en escena.
“"Bérénice es, probablemente, la tragedia más inmóvil, estática y desconcertante jamás concebida."
En esta adaptación, Isabelle Huppert encarna a Bérénice como una figura central, descrita por Castellucci como una "estrella fija" en el escenario, lo que subraya la identificación de la actriz con el acto teatral. Además de Huppert, la obra cuenta con la participación de Cheikh Kébé y Giovanni Armando Romano, junto a doce intérpretes locales.
El diseño sonoro, a cargo de Scott Gibbons, juega un papel crucial, ya que la mayoría de los sonidos de la obra, tanto audibles como inaudibles, se originan en la voz de la actriz. El vestuario, diseñado por la innovadora Iris van Herpen, combina artesanía y tecnología para crear piezas de gran impacto visual y carácter escultórico, en sintonía con la estética de la puesta en escena.
Considerada una de las grandes producciones europeas recientes, Bérénice invita a la reflexión sobre la locura, la verdad y la mentira en el amor. La trama se sitúa en la Roma del año 79 d.C., donde el emperador Tito, tras su victoria en la Primera Guerra Judía, desea casarse con la princesa Bérénice. Sin embargo, la oposición del Senado y del pueblo romano a una reina extranjera le obliga a renunciar a su amor. Tito encarga a su amigo Antíoco, también enamorado de Bérénice, que le comunique su decisión. Al conocer la verdad, Bérénice comprende que el deber político del emperador prevalece sobre sus sentimientos y decide abandonar Roma.




