La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha aclarado que los desperfectos visibles en el Templo de Debod no son recientes, sino que se remontan a “hace varios años”. Según sus declaraciones, las inscripciones y arañazos presentes en la piedra, que incluyen nombres, siglas y símbolos ajenos a su origen histórico, corresponden a situaciones pasadas que no han podido ser reparadas.
“"Los daños visibles en el Templo de Debod por actos vandálicos no son recientes, sino que datan de "hace varios años"."
El Templo de Debod, situado en el Parque del Oeste, se encuentra en un espacio abierto, lo que facilita su acceso pero también lo expone a un mayor desgaste y a posibles actos vandálicos. En 2022, el Ayuntamiento descartó cubrir el monumento tras un estudio que concluyó que se hallaba en “condiciones razonables”, optando por controles periódicos para supervisar su estado.
Sanz ha subrayado que la ausencia de la lámina de agua ha dejado el recinto más vulnerable, ya que esta actuaba como una barrera física contra accesos indebidos. El Área de Cultura está desarrollando un proyecto para su recuperación, con la expectativa de que su restablecimiento contribuya significativamente a prevenir futuros actos de vandalismo.




