La jornada, marcada por un clima cálido, se celebró un día después del Domingo de Resurrección, ofreciendo a residentes y visitantes un espacio de convivencia al aire libre. La tradición y el espíritu comunitario fueron los pilares de esta celebración, diseñada para el disfrute de todas las edades.
Uno de los momentos centrales del encuentro fue el reparto de una merienda típica, que incluyó el auténtico hornazo alcalaíno, elaborado por Iván Plademunt, acompañado de chocolate caliente y dulce. Se ofreció también una opción sin gluten hasta agotar existencias, recuperando así una de las costumbres más arraigadas de la ciudad complutense.
Diversas agrupaciones culturales contribuyeron al ambiente festivo. Participaron la Casa Regional Castilla-La Mancha con su grupo de baile “Quintería”, el Grupo de Dulzainas de Alcalá, la Asociación Cultural “Pliego de Cordel”, la Escuela de Baile Belén Rodríguez, el grupo de dulzainas del Centro de Castilla y León y el Coro y Rondalla del Henares. El evento contó con la colaboración del Ayuntamiento de Alcalá de Henares y ofreció juegos infantiles tradicionales para los más pequeños.




